martes, 30 de octubre de 2007

Salgo de viaje

Salgo mañana para Bunia. Estaré hasta el lunes. Voy a ver la oficina, la ciudad, el ambiente y me voy al lago Alberto con las lanchas de unos uruguayos a tomar puntos GPS.

Tendré ordenador allí así que os mantendré informados.

... suma y sigue con el telf...

Ayer estuvimos llamando a la persona que tenía el móvil. Tras freírlo a llamadas, al fin respondió. Se puso Robert y le preguntó que porqué no había aparecido ayer a las diez de la mañana. Contestó que se había muerto una sobrina suya y que le había resultado imposible, nos contó que era diputado de la Asamblea Nacional ¿¿¿???, que había comprado el móvil por 350 dólares y que quería incluso dárnoslo ya que no tenía la contraseña de entrada al aparato.

Al final quedamos para esta mañana en la parte de atrás del Pale du Peuple (el parlamento). Para ir más seguros avisamos a los de seguridad de la MONUC y tras muchos tiras y aflojas y perder una hora nos asignaron un Sony Crocket congoleño de un montón de años, que le soplabas y se caía para atrás. ¡Vaya detective! El caso es que fuimos para allá, llegamos a las once y allí no había nadie. Llamamos repetidas veces y nos daba apagado el teléfono. Para más inri se nos pinchó una rueda allí mismo, como no teníamos la herramienta adecuada llamamos a mantenimiento para que vinieran a cambiarla. Mientras tanto íbamos llamando al honorable diputado cada poco y nos sentamos a la sombra en una especie de bar a tomar algo. Nuestro 007 particular se pidió un cerveza de las grandes (en plan Torrente), esperamos una hora casi a que llegara la asistencia, reparara la rueda e irnos.

Hemos estado llamando al "diputado" y tiene siempre el móvil apagado. Creo que aquí se va a terminar la odisea.

lunes, 29 de octubre de 2007

Llegó el robo

Pues sí, después de más de tres meses de estar viviendo en Kin llegó el robo. Fue el sábado a la una de la tarde. Estábamos Robert y yo dentro del coche de la MONUC yéndonos hacia un pueblecito río Congo arriba, a unos 70 kilómetros de Kinshasa, llamado Maluku. Iba yo conduciendo muy despacito ya que habia atasco, Robert estaba sentado en el asiento del copiloto, los dos con los pestillos bajados, los cinturones puestos y las ventanillas medio bajadas. Robert tenía mi teléfono (iPAQ) entre las manos ya que estábamos buscando los teléfonos de otra gente que iban a venir también. De repente, en cuestión de dos segundos, alguien metió el brazo por la ventana y le quitó de las manos el móvil a Robert. Para cuando pudimos reaccionar ya estaba corriendo y saltando un muro a 50 metros. Imposible correr tras él en una ciudad de nueve millones de habitantes.

Inmediatamente, llamé a la seguridad de la MONUC que lo único que me dijeron fue: "Sí, vaya hombre, lo siento, tienes que rellenar un formulario de la denuncia". Después de maldecir un poco, ya más sereno, traté de llamarme desde el teléfono de Robert para intentar hacer un trato con el ladrón y poder recuperar el móvil (Pocket PC en realidad) donde, por cierto, tengo todos los datos de todos vosotros. Descolgaban pero nadie contestaba a pesar de decir la palabra mágica: Dólar.

Después de todo el bajón , dando completamente por perdido el móvil, decidimos continuar ruta hacia nuestro destino de reposo para pasar el mal trago y descansar del bombardeo de pedigüeños y ladrones que nos ha saturado tanto durante esta última semana. Pasamos la tarde en este pueblecito, Maluku, a la orilla del río. Preguntamos por todas partes si había posibilidad de dormir en algún lado ya que no nos apetecía nada volver a Kinshasa. Al final, en una terraza placentera que da al Congo, conseguimos, tras muchos tiras y aflojas, alquilar unos colchones para dormir allí mismo con la mosquitera.

Pagamos poco, recogimos los colchones de casa de alguien, nos aseguraron que no llovería (noche completamente estrellada) y cenamos allí mismo un pollo con patatas que nos prepararon.

Al cabo de un rato, sobre las ocho de la noche, recibe Robert una llamada en su móvil: "Diego, es el embajador, que quiere hablar contigo". Toma ya. Me da un número de teléfono de alguien que ha llamado a casa de mi madre en España ya que había visto su número en la pantalla de entrada de mi Pocket PC. Mi madre, con toda la razón del mundo, sin entenderse con esta persona, se piensa en lo peor, así que remueve todo el Ministerio de Asuntos Exteriores para tratar de averiguar algo sobre mi en kinshasa. Consigue hablar con el funcionario de guardia que a su vez localiza al embajador, llaman al ladrón para tratar de que lleve el móvil a la embajada. Tras negarse esta persona, me llama Miguel, el embajador, y me dice lo que ha pasado, me recomienda que llame al número móvil del ladrón para llegar a un trato y me ordena amablemente que llame a mi madre para tranquilizarla y decirla que estoy bien. Yo, que soy muy educado, hago las dos cosas y convengo con el supuesto ladrón en que a la mañana siguiente lo llamo para quedar en algún lado y hacer el canje.

Después de una noche pasada por agua (con que no llovería, eh) nos volvimos para Kinshasa a hacer la denuncia. Estuve llamando todo el día al ladrón pero tuvo apagado el móvil todo el tiempo.

Hoy por la mañana hemos vuelto a llamar y he conseguido hablar con él. Concertamos una cita en mi trabajo para el canje pero no ha aparecido. Ahora vuelve a no contestar en el móvil.

Os mantendré informados pero me da que he perdido el teléfono definitivamente.

miércoles, 24 de octubre de 2007

Día de la ONU

Ayer se celebró en el Congo Batiment el dia de la ONU. La verdad es que no sé que celebraba pero había un montón de militares con sus trajes de gala, altas personalidades de la organización, miembros del gobierno y embajadores de los distintos países que están representados aquí en kinshasa.


Cuando nos acercamos por allí a echar una ojeada ya casi se había terminado todo y los guardaespaldas y conductores estaban haciendo fila con sus coches a prueba de balas para recoger a los embajadores.




Mientras tanto nos dimos una vuelta y se nos acercó a saludarnos Miguel, un tío muy majete. Es de Canarias y lleva aquí algo más de un año. Tiene cuarenta años y a pesar de llevar traje y codearse con el resto de los VIP es muy informal en el trato. En cuanto nos vió nos preguntó que que tal nos iba todo, si estábamos bien instalados, si conocíamos ya todos los bares de las ciudad. Robert y yo somos unos tíos complacientes así que le respondimos que si, que todo iba bien y que tendríamos cuidado cuando saliéramos por la noche.


A Miguel lo conocimos tomando unas cervezas en la embajada de España el día 12 de Octubre ya que el embajador había organizado una recepción y una fiestecilla.


Por cierto, este tal Miguel era el anfitrión de aquella fiesta. Es nada más y nada menos que el embajador de España en Kinshasa.






No, ninguno de estos tipos es el embajador.

El artista de Matonge

Ayer nos fuimos a Limete, a la Place Commercial, un lugar "de barrio" donde hay un montón de bares. Fuimos con Pedro, un amigo que, a pesar de tener ese nombre, es belga y no tiene ni idea de español. Después de tomar unas cervecillas nos movimos a otra plaza, Matonge, donde hay una vida tremenda, llena de puestos en la calle para comer, beber, comprar o escuchar música, etc. Por supuesto, como siempre, eramos los únicos blancos por allí, así que nos iba saludando todo el mundo tratando que compráramos, entráramos a ver, etc.

Después de dar unas vueltas Pedro llamó a un amigo suyo que vive allí, es escultor que trabaja con metal y recoge los materiales de la calle. Estuvimos cenando en un sitio que nos llevó él y luego fuimos a ver su taller y el lugar donde vive.

La verdad es que impresiona. Es un patio del que salen varias habitaciones, él vive en una de ellas y alquila las demás. El patio es su lugar de trabajo.

Estas son solo dos fotos de sus trabajos. Tiene un montón de cosas a las que, utilizando electricidad, da "vida" y movimiento. En la siguiente foto aparece él tocando el ombligo de una especie de Mazinger Z con sonido y luces.

Aunque no os lo creáis, este tipo ha expuesto en varios sitios reputados de Kin y de Bélgica.


martes, 23 de octubre de 2007

El agua y la radio

Os muestro los dos elementos indispensables que debemos tener con nosotros en caso de emergencia o disturbios serios en Kinshasa.

La radio se la dan a todo el personal civil o militar, internacional o nacional, que empieza a trabajar en la MONUC. Yo en su día recibí la que aparece en la foto. A partir de ahora me podéis llamar Echo-47. Parece mentira pero un cacharrito de estos te puede ayudar mucho, incluso salvar la vida, si tienes un problema con el coche, atraco, etc.

Con respecto a la botella, os quería decir que nos dan gratis una botella de litro y media por día para nuestro uso en la oficina. Hay mucha gente que, a pesar de ello, se las lleva a casa para beberlas allí, pero teóricamente son de uso durante el trabajo por si ocurre algún evento imprevisto.

viernes, 19 de octubre de 2007

La lluvia en Kinshasa es una maravilla

Bueno, el titulo no rima igual que con Sevilla pero es que es impresionante como llueve aqui.

video

jueves, 18 de octubre de 2007

La mafia en la oficina

Pues nada, ya veis que vamos tomando posiciones. Aquí estamos Robert y yo en nuestro centro de operaciones. No suelo abrir las persianas ya que no tenemos que se diga una vista excepcional. Las ventanas dan a un pasillo semicerrado al lado de los cuartos de baño de los hombres (si al menos fuese el de las mujeres, todavía)


Vamos, que no tenemos vistas al río Congo, pero por lo demás está todo muy bien montado. Tenemos una oficina muy amplia con dos ordenadores, plotter y cortadoras de mapas, etc.


miércoles, 17 de octubre de 2007

Un poco mas del trabajo

Ahora que ha venido Robert, el nuevo UNV de Barcelona, nos liberaremos un poco de la carga de trabajo y uno de nosotros podrá ir a Bunia, donde también necesitamos a gente. Debido a que en un principio yo estaba destino a ir a Bunia y que llevo más tiempo aquí que Robert, me ha dicho mi jefe que puedo elegir si ir para allá, como estaba previsto, o quedarme en Kinshasa. A pesar de ello, me dijo que prefería que me quedase aquí pero quiero conocer aquello primero para saber lo que me perdería. El caso es que la semana que viene, aprovechando que también ha llegado un cartógrafo militar de Jordania que no tiene mucha experiencia, tendré que ir a Bunia para controlar el trabajo durante unos días y así podré ver que es lo que se cuece por el este.

En otro orden, ya que el jefe actual se va de vacaciones y no hay más expatriados con mayor antigüedad, voy a hacer de "jefe" por quince días. El superior de toda la Sección de Ingeniería, un australiano, me ha dicho hoy que nos tendremos que reunir todos los días, tomando café, para discutir de los proyectos e incidencias que vayan surgiendo. Toma ya.

martes, 16 de octubre de 2007

Chez Tintin

Chez Tintin es un lugar para descansar los fines de semana, al lado del río, junto a los rápidos y a veinte minutos de Kinshasa.

Es el lugar ideal para tomarte unas cervecillas, comer algunas delicias culinarias congoleñas y charlar relajadamente mientras la gente se baña en el río.

Aquí estoy en la foto con Frank y Robert, el nuevo UNV de Barcelona que ha empezado a trabajar en la unidad de GIS con nosotros.

lunes, 15 de octubre de 2007

¡¡Que vienen los chinos!!

Kabila acaba de firmar un acuerdo con el gobierno chino para intercambiar infraestructuras de transporte (ferrocarriles y carreteras), hospitales, centros de salud, escuelas, universidades y viviendas por cobre, níquel, hierro, oro, cromo y diamantes.

Este acuerdo, por valor de 5.000 millones de dólares se engloba en la estrategia de China de mimar a todos los países de África (incluido Sudán) con el objetivo de asegurarse las materias primas necesarias para sostener su elevado crecimiento económico y consolidar al país como un gran exportador de manufacturas de todo tipo (de hecho, aquí se ven motos y autobuses, productos de todo tipo venidos de China) hacia este continente.

Por otro lado, las antiguas potencias coloniales (Bélgica y Francia principalmente), sus gobiernos y agencias de cooperación están poniendo el grito en el cielo ya que están perdiendo el paso claramente. Los gobiernos europeos piden pruebas de buena gestión, auditorías, respeto a los derechos humanos, etc, pero a los chinos todo esto les trae sin cuidado.

Todos estos acuerdos, firmados de manera muy rápida y sigilosa han pillado a contrapié a firmas mineras que explotaban los ricos yacimientos congoleños desde hacia tiempo. Ahora pretenden contraatacar trayendo nuevas inversiones al país. La subasta está abierta.

viernes, 12 de octubre de 2007

Pointe Noire

Hoy es día festivo en la MONUC ya que se celebra, no el día de la Hispanidad sino el fin del Ramadán (que políticamente correctos somos)

Me he acercado por aquí ya que tenía que mandar varios correos del trabajo. Os dejo unas fotos de Pointe Noire.
Este es Elisée, un refugiado ruandés que me encontré en el gran mercado. Estuvimos hablando un montón de tiempo esperando a que saliera un taxi hacia Pointe Indienne, que finalmente nunca cogí.
Estos son un grupillo de amigos que me encontré en la playa y con los que salí por la noche (madre mía).

miércoles, 10 de octubre de 2007

Encuentros curiosos

En estas pequeñas vacaciones en el otro Congo he tenido dos encuentros curiosos con angloparlantes que estaban por razones diferentes en Brazzaville. Al primero de ellos lo conocí la primera noche, cenando en la terraza de un restaurante libanés en el centro de la ciudad.

Cuando llegué allí ya era noche cerrada y vi a un tipo rubio, típico estadounidense, vestido con traje, terminando de cenar. Me senté, pedí algo y al cabo de un par de minutos estaba frente a mi de pie, preguntándome si podía sentarse conmigo para charlar un poco. Estuvimos hablando durante toda la cena y un rato después, me contó que trabajaba buscando inversiones de todo tipo por África Central, desde minas de diamantes hasta actividades forestales pasando por venta de maquinaria agrícola, etc. Se le notaba que tenia mucho dinero y que estaba haciendo más todavía. No hablaba nada de francés, iba a las reuniones con un intérprete y se codeaba con ministros y gente de todo tipo.

Se puede pensar que tenia pínta de mafioso, pero creo que nada de eso. Me comentó que era cristiano muy creyente (me recordaba a los Neocons de EE.UU.), que cualquier tipo de negocio lo quería hacer con los papeles encima de la mesa, limpiamente y que incluso pretendía, a través de enseñar su forma de hacer negocio y la mentalidad del duro esfuerzo, cambiar el continente africano.

Al final me pidió mi correo electrónico, me dijo que a lo mejor me contactaba para tener otra visión de lo que se cuece en la RDC y, quien sabe, a lo mejor lo dejo todo y me pongo a recoger diamantes y dar Biblias a cambio.

Por otro lado, el día de vuelta a Kinshasa, antes de coger el barco para atravesar el río, me encontré con un blanco que estaba sentado junto a su moto. Me hizo señales para que me acercara y estuvimos hablando un rato. Me comentó que llevaba viajando 10 meses por África y 5 años en total por todo el mundo.

Podéis conocer algo más de él en su pagina web:
http://www.mrbeem.net

Un tipo muy interesante, lo digo con cierto conocimiento ya que desde el sábado vive en mi casa y se quedará unos días más, hasta que salga para Angola.

martes, 9 de octubre de 2007

Para que no os olvideis de mi cara

Esta foto es de Goma, cuando fui a trabajar allí para supervisar la oficina donde trabajaba Firas, de Jordania. Hay unos tres o cuatro hoteles espectaculares a la orilla del lago Kivu que merecen la pena ser visitados. Espectaculares por los jardines que tienen y las vistas al lago.

Esta foto la sacaron cuando fuimos a la despedida de un compañero de trabajo a un restaurante que está al lado de los rápidos del río Congo, en Mbudi, cerca de Kinshasa. Ellas querían tocar a un mundele y sacarse una foto. Uno es cortés y no se lo niega a tanta señorita.

Pierre Savorgnan de Brazza

Paseando por la ciudad de Brazzaville me encontré con un mausoleo-memorial dedicado al explorador Pierre Savorgnan de Brazza, el fundador de la ciudad, colonizador y gobernador del Congo francés (comprendido por los países actuales de Gabón y República del Congo).

A mi personalmente me parece un horror. Es un pegote de mármol de Carrara y cúpula de cristal. Dentro están los restos del explorador, de su esposa y sus cuatro hijos. También hay paneles explicativos, fotos y un par de frescos que explican cronológicamente la relación del explorador con el territorio y las gentes del Congo. Una chica que trabaja de guía me estuvo explicando durante por lo menos una hora y media todos los pormenores de la vida de Brazza y del proceso del envío de las cenizas.

Brazza estaba enterrado en Argelia, donde pasó parte de su vida, pero el gobierno congoleño reclamó los restos para que reposaran en la ciudad que lleva su nombre. Al parecer la inauguración del memorial generó mucha controversia en el Congo, no por la arquitectura del edificio, sino por el hecho de haber erigido un monumento a una persona que representa la colonización y explotación del país.

La chica, en cambio, me lo presentó en todo momento como la persona que había traído la civilización, la educación y la modernidad a este territorio (me imagino que será por que le pagan por ello).

El caso es que al parecer debió ser menos malo que otros. Podéis echar un vistazo a su biografía en esta pagina:
http://es.wikipedia.org/wiki/Pierre_Savorgnan_de_Brazza

Que me decís de la estatua, que parece hecha de cartón-piedra por un niño.



lunes, 8 de octubre de 2007

Kinshasa versus Brazzaville

Son las capitales de estado más cercanas geográficamente del mundo (si exceptuamos el Vaticano-Roma, y alguna rareza más), la gente habla el mismo idioma (el lingala), tan sólo les separa un río (un río enorme, pero un río al fin y al cabo), mismo clima, misma etnia. Deberían ser gemelas, deberían ser una sola ciudad, un continuo urbano pero ... no, no es así.

Todo el mundo sabe lo absurdo y perverso que fue el trazado, hecho con tiralíneas, de las fronteras coloniales africanas en el siglo XIX. Se dividieron y separaron tribus entre varios países, se unieron enemigos acérrimos en un mismo país, no se tuvo en cuenta ni la geografía ni la historia de los habitantes de estas tierras, se importó por la fuerza el concepto de estado o país, que en África era totalmente desconocido.

El caso es que, con el paso del tiempo, finalmente, las fronteras se convierten en algo con sentido. Hace tres años, cuando fui a Senegal y Gambia, se me hacía evidente la diferencia entre los dos países a pesar de compartir la misma procedencia étnica. La cultura francesa del primero e inglesa del segundo habían marcado a la postre el presente de ambas áreas contiguas. De la misma manera, entre los dos Congos ha pasado algo parecido. La diferencia no es tan marcada ya que Kinshasa tuvo colonización belga y Brazzaville colonización francesa, pero sí se aprecian diferencias.

Para empezar, dando un paseo por Brazza te das cuenta de que todo es más limpio, ordenado, los taxis y autobuses tienen todos el mismo color, no como en Kinshasa que no puedes distinguir un coche privado de un taxi. La arquitectura colonial es diferente, lo que ha quedado de aquella época (bastante más en Brazza) es mucho más bonito, estructurado, con orden. Te encuentras fácilmente con lugares abiertos, parques públicos, cosa que en Kinshasa brillan por su ausencia.

La colonización fue distinta, los exploradores que penetraron en sus bosques también (básicamente Brazza en el Congo francés y Stanley en el belga), la historia, las guerras, la gran dimensión de la RDC, que le hace mirar al este continuamente, la pequeñez relativa de la RC, que le hace mirar al océano, a Pointe Noire, permanentemente.

Hay incluso diferencias de carácter urbano. La gran Kinshasa es como un caos, expresivo, pujante, con mucho potencial humano que exporta música, modas y cerveza (lo más importante para ellos) al otro lado del río. La pequeña Brazzaville vive a la sombra de la hermana mayor, mirando a Francia (hay una gran colonia de franceses), languideciendo, tranquila (demasiado tranquila) comparada con Pointe Noire, acogiendo las embajadas y ministerios pero un poco como aletargada.

jueves, 4 de octubre de 2007

Cruzar el río a Brazzaville

Hola a todos. Me he metido un ratillo en un Ciber Café en Pointe Noire. Quería empezar hoy de forma cronológica por los primeros momentos del viaje ya que tengo poco tiempo. Así que ahí van los datos del cruce del río.

Llegué al puerto de Kinshasa a las nueve y media del sábado pasado. Me acompañó Christian, un amigo congoleño que trabaja conmigo. Aquello es una locura de gente que trata de meterse en los barcos, de paquetes apilados por todas partes sin orden aparente que esperan la carga y descarga de los estibadores, de vendedores, pícaros, cambistas y personal de todo tipo que trata de vivir y sobrevivir en medio de aquella maraña.

Dirigimos el coche hasta el final del puerto donde hay un contenedor de la MONUC en el que trabajan dos personas que te ayudan a hacer todos los papeleos de la aduana y a comprar los billetes. Lo único que tienes que hacer allí es esperar en una sala con aire acondicionado a que salga el siguiente barco.

Esperamos una hora, nos dimos una vuelta por la zona y cambié dinero. Ahora me arrepiento de no haber cambiado mas ya que la tasa en el puerto, comparada con el Congo Brazza, es mucho mejor. Por cada dolar cambiado obtienes 490 francos CFA, en cambio aquí, en Pointe Noire o Brazzaville solo te dan 480 o 470.

El viaje por el río fue muy fácil, tan solo tardamos cinco o diez minutos en una lancha rápida en la que íbamos cuatro pasajeros mas la pequeña tripulación. En la otra orilla les di el pasaporte a los aduaneros y, como no necesito visado por trabajar en la MONUC, en unos diez minutos ya habíamos salido del recinto portuario.

Una chica congoleña con la que viaje me acompañó a hacer los tramites y tomamos un taxi juntos hasta uno de los hoteles que tenia apuntado en una lista. Como era muy caro probé en otro que esta muy bien y lo recomiendo: barato, limpio, con todas las comodidades y regentado por una familia de vietnamitas encantadores que tienen un restaurante al lado con comida exquisita.